Puerto Madryn

Publié le par Nathan Jaccard

Malecon de Pto Madryn

Pequeña ciudad de 70 000 almas, fundada en 1876 por colonos Galeses, Pto Madryn se alza en medio de la infinita estepa Patagónica. Interminable planicie verdosa, pelada como la calva de Zidane, escasamente rayada por un hilo de asfalto y un par de oveja rotosas, territorio misterioso, inalcanzable y solitario donde arbustos enanos enfrentas desesperadamente el mugido del viento, que nunca para. PATAGONIA! Horizonte sin limites, cielo redondo, luz milenaria…aquí, todo parece posible!

Patagonia, la estepa

Madryn, puerto tradicionalmente pesquero, primera planta de aluminio nacional, ha ido complementando sus rentas con la industria del turismo, en pleno boom. La ciudad aprovecha su ‘proximidad’ (en el sentido Patagónico-200 kms) con la Península Valdez, rica reserva faunistica. Pedazo de tierra cercado por el frío atlántico alberga, según la temporada, una variada paleta de fauna austral: Elefantes, Liones y Lobos Marinos, Pingüinos, invisibles Orcas, cientos de pájaros con quien sabe que nombre y la invitada estrella: la Ballena Franca Austral.

 

El Cetáceo invade las aguas de la península entre septiembre y enero cuando viene desde la Antártica para dar a luz y amamantar su ballenato. Por esa época, hordas de turistas, escondidos bajo abultados chalecos salvavidas de un anaranjado chillón, zarpan diariamente de Puerto Pirámides, pequeño pueblo de 300 habs.

Turistas, Pto Piramide

La bahía está propiamente infestada de ballenas, a escasos 20 metros de la playa ya se pueden avistar largos penachos grises, agua triturada que la Franca Austral sopla al respirar. La mansa y majestuosa mole se acerca con mucha curiosidad a las lanchas, las rodea, coqueteando con su cola (5 mts!!), su mentón rayado, su grueso lomo negro. Mamífero delicado y vulnerable, diosa de los mares, que podría partir en mil pedazos la embarcación. Sería un drama. Para el turismo.

Ballena Franca Austral

La Caleta Valdez, flaco brazo de mar de más de 30 kms, concentra el resto de la fauna. De lejanas pasarelas se puede envidiar la haragana vida del Elefante de Mar, bestia de casi 4 toneladas, tirado en la playa, bronceando la grasa y protegiendo su harem…6 o 7 hembras para los mas tesos. La pingüinera, profunda decepción, concentra unos mil pájaros pero están tan dispersos que el show se resume a un pingüino cagando, el otro durmiendo y un tercero rascándose la panza…malditos animales apestosos.

 

Algun de esos animales rotosos y yo, otro rotoso

Sin duda la especie más común en este salvaje y desolado lugar es el alemán y el españolete, mucha más fácil de observar que cualquier guanaco, magallan o ñandú.

Peninsula Valdez, marea baja

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