Buenos Aires ROCKS

Publié le par Nathan Jaccard

Quizás Buenos Aires quede geográficamente en Sur América, pero la pregunta es, hace realmente parte de Latino América? Enorme urbe bastarda (mas de10 millones de habitantes, un tercio del país), orgullosa, monumental, prepotente y magnifica , Buenos Aires se desprende del estuario del Plata, inmensa bahía donde el Paraná y el Uruguay vomitan sus oscuras aguas selváticas.

 

Gran parte de sus barrios exhalan un perfume europeo, edificios hausmanianos, enormes avenidas que organizan la ciudad, ordenados parques donde la gente disfruta los calidos rayos primaverales, paseos peatonales con cientos de elegantes porteños corriendo a ritmo parisino y en cada esquina, un café, su terraza y su espresso di Milano. Buenos Aires muestra sin pudor su herencia inmigrante, la reina de la Plata , Di Zeos, López, Arizmendis, Bogosians, Meiers, Owens tiñen de negro los babilónicos avisos fúnebres del Clarín.

 

 

Centro

 

Suena mejor “daootaoooon” en porteño (léanlo con acento), básicamente centro de negocios, política y comercio de la ciudad. Entre semana, río alebrestado, desbordante de gente bulliciosa que se seca brutalmente sábados y domingos.

 

La Plaza de Mayo es la sede del poder presidencial, la Casa Rosada , edificio tipo parisino de tres pisos, con su tono “bon bon bum” y cercas violentamente grafiteada de “El pueblo unido” o “hospital francés en huelga” que lo resguardan de la chusma. La Casa   comparte el lugar con la catedral metropolitana, imitación de un templo greco-romano, arquitectura neo-clásica del siglo 19. En sus entrañas, dos inmensos guardias, uniforme de gala rojo,  custodian la tumba del General José de San Martín, victorioso en San Lorenzo, Chacabuco y Maipú, libertador de Argentina, Chile y Peru. La Plaza de Mayo se cierra con uno de los pocos restos coloniales de la ciudad, el Cabildo, edificio blanco ridículamente aplastado por tanta construcción colosal.

 

Congreso nacional

La Avenida de Mayo conecta el poder ejecutivo y legislativo. El Congreso Nacional, majestuosa imitación del Capitolio gringo, cercado por decenas de escaleras, inalcanzable calvario popular y regado del estiércol de las ya clásicas palomas, que, quien sabe por que, aman reunirse en los lugares del poder.

 

La Nueve de Julio, los Champs Elysées locales, larga avenida de 12 carriles, “la máj ancha del muuundo” esgrimen los porteños. El famoso Obelisco, primer lugar donde se izó la bandera celeste, se alza como un inmaculado falo equino en la intersección con la Avenida Corrientes , epicentro cultural y nocturno bonaerense. Sobre sus grandes andenes adoquinados, decenas de cines, teatros, librerías y cafés absorben un gentío hasta altas horas de la noche. 

 

Obelisco

Centro de Madrid, perdón Buenos Aires, enigmática imitación, insomniaco, eléctrico, apabullante, próspero, acogedor. La Ciudad de la Furia.

 

 

San Telmo

 

“Barrio bohemio y tanguero” según los guías de la ciudad. Sitio de viejas casonas burguesas del siglo 19, calles empedradas, clásicos y ruidosos restaurantes carnívoros, encantadoras  plazoletas, auténtica alma de la ciudad. Los sábados por la noche, botellón a punta de vino y Quilmes en la Plaza Dorrego ,  apretados bares gritando Rock Nacional, jóvenes tambaleándose hasta el amanecer, hora en la que tempraneros comerciantes instalan sus puestos, barriendo botellas rotas, para el clásico Mercado de las Pulgas. Caros anticuarios a la sombra de algún olmo, vendedores de chucherías, guapos imitadores de Gardel, hiposos artesanos, una boa de miles de turistas y porteños que merodea por los tendidos con alegría.

Vendedor en las Pulgas de San Telmo

 

La Boca

Viejo barrio fundado por inmigrantes genoveses frente al antiguo puerto, en la boca (de ahí el nombre) del apestoso y contaminado Riachuelo. La sangre proletaria aún fluye por las calles del arrabal, en sus abarrotadas casas de zinc, en la penumbra de turbios barcitos, en el zaguán  de algún conventillo, grandes casa subdivididas entre muchas familias que no les da para lo del arriendo. La atracción local es “caminito”, estrecha calle que inspiro un famoso tango de Juan de Dios Filiberto, caleidoscopio de casuchas coloradas que albergan incontables tiendas de  souvenirs futboleros (las camisetas mas caras de BA!), restaurantes tango-show o galerías de artistas xeneises (vecinos de la Boca ). Sitio bonito pero poco auténtico, al que el turista se pega como mosca bosta por que todos (guías, hoteles….) desaconsejan tajantemente salirse del itinerario yuma…la seguridad ante todo. La verdad, no hay que dar papaya, seguro se ha estado en lugares más feos, miedosos, es pobre, no miserable. La otra estrella del barrio es la Bombonera , mítico estadio del Boca Juniors (ver abajito no mas) abultada silueta que domina todo el vecindario.

 La Boca

Recoleta

 

Uno de los barrios más chetos (gomelos) de la capital, lo que de por sí lo dice todo. Calles claras, de grandes edificios sin pesadillas, bordeadas de Gucci, Prada, D&G o Armani, que llevan al cementerio de Recoleta, pequeño en extensión pero cubierto de suntuosos mausoleos de mármol, descanso eterno de los mejores retoños porteños. La tumba más visitada es la de Eva Duarte, esposa del venerado Juan Domingo Perón, que duerme junto a sus mejores enemigos. Los guías de pronto callan sin explicación, en silencio, alguna viejita, encorvada y bigotuda, se abre paso entre las nikons y las camisas de flores, para palpar con fervor, por un par de eternos segundos, los restos de la Primera Dama del Pueblo, Santa de los pobres Argentinos.

 Evita y una fan

Palermo

 

Lo más “in” de Bs As dicen muchos. Se divide en Soho y Hollywood, los porteños siempre tan humildes. Manzanas de casas del siglo 19 transformadas en discos a la moda, restaurantes fusión, bazares fashion o bares lounge. No olvidemos  los lofts, estudios de TV, yupies vestidos como revista nuyorquina y la infaltable Plaza Cortazar, cita de la fauna local. A pesar de todo el barrio respira, aquí se esconde una tienda de frutas y verduras, allá niños emulando Maradonna en la calle, no es el frenesí  concentrado y vistoso de una zona rosa bogotana.

Cotejo en Valentin Alsina 

Puerto Madero

 

Antiguos  Docks del Puerto, hace una década abandonado refugio de junkies, fantasmales basureros temido por el más guapo de todos. Inspirándose en London, el gobierno local emprendió una ambiciosa política de renovación. Las masivas bodegas de ladrillo pelado fueron transformadas en elegantes departamentos, restaurantes top, flamantes bares  y talleres de artistas. Las viejas grúas portuarias parecen ser el único recuerdo industrial de estos apacibles muelles adoquinados sembrados de simpáticas terrazas y paseos familiares. La revitalización es total, hoy en día el dinamismo de Puerto Madero contagia toda la zona, construcción de estéticas torres de oficinas, instalación del Milton, sedes universitarias. Al parecer, Bs As redescubrió su puerto, su enlace con el mar, al que siempre le había dado la espalda.

 

Puente de Avellaneda, creo, la Boca 

Tigre

 

El Chia porteño. Pueblo a una hora en tren del centro, ubicado sobre la desembocadura del Paraná, tradicional destino dominguero del capitalino. De Tigre salen lanchas  que recorren gran parte del Delta, un laberinto de canaletes, quebradas y brazos que forman miles de islas que se extienden como migajas sobre kilómetros. Estas han sido colonizadas con chaletsitos, villas sobre pilotes, casitas de pescador, playas y clubes donde los bonaerenses vienen a navegar, pescar bagre y respirar un poco de aire campestre. Caminar, después de un buen bife de chorizo, a la orilla de los caños, al amparo de los sauces, cruzar bucólicos puentes de madera escuchando    una garza gris quejándose a lo lejos…si saben vivir po’acá!

Canalito del delta

De vuelta a Tigre, horrible síndrome de “Chía, un domingo por la noche”: caras que se alargan, la sucia mañana del lunes se perfila, interminables filas en la estación de ferrocarril, ensordecedores pitos que creen inocentemente quebrar los trancotes a Capital…

 

 

Lo descrito es el panorama de un Buenos Aires, clásico, turístico y central. Mucho comercio, bellos edificios, gente bien vestida…Plata por cuadras y cuadras, ciudad que mira por una claraboya europea.

 

Pero hay que salir, hacer un esfuerzo, rascar y encontrar el alma latinoamericana, donde bulle el tercer mundo, esos sitios de CD’s callejeros, esa ferretería 2x1, ese tradicional Calzado Outlet….

 

 

Valentín Alsina

 

En una época no tan remota, 2 Minutos, banda de punk rock argentina, era de lo que mas rompía mis oídos. Escuchaba:

 

“Nosotros venimos del sur de la ciudad, de un barrio de leyenda, tango y arrabal,

 

Nosotros venimos de un barrio, de un barrio industrial! (…)

 

Barrio obrero, Valentín Alsina! BIS”

Pa los que se acuerdan

Canción que abría el primer disco de 2 Minutos, Valentín Alsina.

 

Hace tiempo que me prometí  que al visitar Buenos Aires, iría a ese barrio, curiosidad aumentada al encontrarme con una ciudad tan poco latina, tan extranjera. A una hora de ovni del centro, 80 centavos de peso, en el partido de Lanas se encuentra Valentín Alsina, a orillas del Riachuelo, igual de apestoso y contaminado que en la Boca. La máscara occidental se derrite brutalmente, miserables villas de cartón, perros sarnosos requisando la basura, caras mestizas  que surgen de la ventanilla del bus. Cumbia (no busquen parecido con la de Colombia) santafecina retumba sin parar, grasientas pollerias y bares donde la selecta clientela se pasa por la faja la prohibición de fumar en lugares públicos.

 

Otros barrios, quizá no de forma tan profunda, retoman éste estandarte: Avellaneda, clase media, bulevares comerciales tipo Chapinero, Chacarita, con sus puestos callejeros de Mate, Panchos (Perros calientes) y bisutería barata. Lugares comunes, figuras familiares, Buenos Aires, ciudad extrema. Pero siempre, a la vuelta de la esquina, café El Gallego, Gelateria di Pietro, Pastas caseras la Nonna.

 

 

Fútbol

 

Hincha esperando que se llene la Bombonera

Otro de los requisitos personales en mi imaginario porteño. Soy de River, pero evidentemente la parada en la Bombonera es obligatoria. Recinto bautizado por su parecido con una caja de dulces, cuna del legendario Boca Juniors, equipo de Maradonna y de un par de chibchombianos que les fue bárbaro, 5 veces campeón de la Libertadores. Cercado por las populares casas de la Boca , el estadio no tuvo otra opción que crecer hacia arriba, tres pisos, abruptamente interrumpidos por una pared de palcos, aprietan con vigor la cancha. El edificio es vertical, soldado a un par de metros del jugador. La tribuna se mece, no, late! después de cada gol, los cantos estallan en el espacio cerrado, el bombo de la 12 marca el compás…FUTBOL!

 

Boca 3 Newell’s 1

Es para vos, es para vos bostero puto

El Monumental de Núñez, estadio de River Plate, es de una factura más clásica, dos pisos, ovalado, pista atlética anaranjada que cierne la larga cancha. Pero nunca olviden que la selección jugó ahí el mejor partido de su historia. Tarde calurosa, mucha gente, River podía quedar primero. Tribuna popular popular, no como en Boca, más familiar fuera de la segunda bandeja. Gordos borrachos abriéndose paso agresivamente, Caras feas gritando a la barra “Vamos boludos, somos River”, marihuana quemando los 90 minutos….FUTBOL!

 

River 2 Central 0, gol de Falcao, el colombianito.

 

“Vamos los Millos

 

Hay que poner un poco mas de huevo

 

Vamo a matar a todos los bosteros

 

Esta es la banda del Monumental”

 

 

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perfumes de imitacion 07/10/2016 11:53

A ver si voy pronto porque me han hablado maravillas de la zona y tengo muchas ganas de poder verla en persona, gracias por compartir

Daniel® 11/11/2006 19:52

Para seguir en la grata onda de las citas que propone el único y verdadero compañero fiel (your brother Julien), envío la siguiente acotación:

"Viajar es un modo de descubrir nuestra propia identidad. El viajero es un forastero que no entiende los códigos, que se enfrenta a su propia torpeza y vulnerabilidad en un país en el que siempre será un invitado que extraña a lo lejos lo que no tiene. Pero también es un aventurero que se fascina cuando observa por primera vez su propio lugar de origen a la distancia"

Iván Thays, PASAJEROS PERDURABLES, Historias de escritores viajeros.

Supongo que en algún punto este comentario se acomodará a tan arduo viaje. Por ahora solo espero que todo ande en orden, que se cuide (cualquier gripita es mejor pararle bolas para luego no lamentar), y keep on'rolling (la consigna eterna). Que los buenos aires continúen mientras aquí esperamos con ansias el siguiente post.


Lenny. Otro de esos mal-amigos.

julian 08/11/2006 23:50

"Desde el noble prólogo dice bien este libro hormrado de su autor: que en él revela la cualidad, rara en los viajeros, de juzgar los países con arreglo a sus elementos e historia, y no a los cánones de la raza del crítico."
José Martí, Nuestra America