EPSCURIONES

Publié le par Nathan Jaccard

 

Mérida es el punto de partida de muchas caminatas, visitas al páramo y planes 4 en 1 (paracaidismo, cicla, caballo y vinito) a 250 000 Bolos.

 

Despiertos a las 7 AM a reservar cupo para el teleférico, la gran atracción de la ciudad, para salir alas 11 AM. El teleférico fue construido en 1957 por los franceses pero es”Mas grande, mas largo, mas alto que el propio sistema de Chamonix” (Grabación que va sonando mientras sube la cabina). En dos horas de recorrido el turista pasa de 2100 metros a más de 4000 metros, de clima templado a las nieves eternas. Acompañados por turistas de toda Venezuela que viene descubrir la nieve, el teleférico se mece suavemente por encima de los diferentes pisos climáticos: bosque andino, páramo, alta montaña y nieve. Arribamos al Pico Espejo donde nos reciben cientos de copos cayendo del cielo, en medio de una niebla espesa y un frió picoso. David descubre la nieve por vez primera, feliz se zambulle en ella, descubre que quema, hace bolas, angelitos, muñecos. Los venecos se toman fotos sin camisetas, braveando la montaña, batallan ferozmente con bolas, como niños…un ambiente tropical a 2 grados bajo cero.

 

 

La Culata

 

Se toma un bus en Mérida que en una hora lo lleva a uno a la Culata , en medio de un paisaje parecido al de la sabana de Bogota. Desde ahí se camina como dos horas por el filo de la montaña entre frailejones y bosque nativo. La Culata es un pantano rodeado por las montañas donde nace un río. Un sitio hermoso, solitario e inhóspito. La bajada apretando el paso, bajo la lluvia con varias pérdidas. La niebla nos rodea sutilmente y nos vela los últimos metros del camino.

 

 

Vida nocturna en Mérida

 

La ciudad tiene un gran problema, falta cheleadero. El trago solo lo venden en bares o licoreras, que a las 10 ya están cerradas. Con David nos vamos a discotequear, tras las chamas. El Fredos, bar vacío, donde lo mas emocionante parece ser una partida de domino. El Hoyo del Queque, krossover alternativo, probamos suerte pero las locales no nos paran muchas bolas. Igual, volvemos tambaleando al hotel.

Publié dans VENEZUELA

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